NUEVA YORK – 7 de julio de 2026 – Un número creciente de empresas tecnológicas y corporaciones en los Estados Unidos está reestructurando su infraestructura de inteligencia artificial para integrar modelos desarrollados en China. La transición responde a un intento directo por frenar los costes operativos derivados del uso de las API de OpenAI y Anthropic, cuyas tarifas de procesamiento (tokens) han escalado sustancialmente en sus versiones de frontera más avanzadas.
Según datos comerciales de la plataforma de acceso a modelos OpenRouter, la participación de tokens consumidos por empresas estadounidenses en arquitecturas de origen chino ha permanecido de forma consistente por encima del 30% semanal desde el pasado 8 de febrero, registrando picos de hasta el 46%. La cifra contrasta drásticamente con el promedio del 11% registrado el año pasado y el mínimo del 4.5% de la primera mitad de 2025.
«Los modelos de IA chinos se han vuelto particularmente atractivos para las empresas americanas a medida que los costes de la IA se disparan», señaló Kyle Chan, miembro del John L. Thornton China Center del laboratorio de ideas Brookings. «Si antes las firmas estadounidenses priorizaban la adopción tecnológica sin importar el proveedor, ahora son mucho más conscientes de los costes».
El desplome de la curva de gasto: El caso de DeepSeek y Z.ai
La migración está liderada por arquitecturas de código abierto y pesos abiertos (open-weight), que permiten a los ingenieros inspeccionar, modificar y ejecutar el software bajo su propio control operativo, a diferencia de los entornos cerrados y propietarios de ChatGPT o Claude.
Casos de éxito en Silicon Valley evidencian el impacto financiero de esta transición. La startup de IA Lindy completó en junio el trasvase del 100% de su tráfico operativo desde los modelos Claude de Anthropic hacia la infraestructura de la firma china DeepSeek, la cual lanzó su versión DeepSeek V4 el pasado mes de abril. «Hicimos el cambio y se pudo ver cómo la curva de costes cayó en picado, estrellándose contra el suelo», afirmó Flo Crivello, director ejecutivo de Lindy, quien estima que la decisión ahorrará millones de dólares a su organización en cuestión de meses, mejorando además el rendimiento en sus casos de uso principales.
Por otro lado, la plataforma de despliegue web Vercel reportó que el modelo GLM 5.2, desarrollado por la firma china Z.ai y lanzado en junio, ha protagonizado el ritmo de adopción más rápido en lo que va de 2026. En su primera semana completa en el mercado, su volumen diario de tokens se multiplicó por 27 y su base de clientes activos creció 80 veces.
Rendimiento competitivo a un quinto del precio
Los analistas del sector coinciden en que los laboratorios de software chinos han estrechado la brecha técnica, situándose actualmente a una distancia estimada de apenas «seis a nueve meses» respecto a los líderes de vanguardia estadounidenses.
De acuerdo con datos de mercado provistos por analistas de OpenRouter, las alternativas de código abierto de firmas como Z.ai o Qwen (Alibaba) resultan entre un 60% y un 90% más baratas que los modelos bandera de OpenAI y Anthropic. En términos de eficiencia, GLM 5.2 puntuó a menos de un punto porcentual de distancia de Claude Opus 4.8 en pruebas estandarizadas de comportamiento de agentes, operando a una quinta parte de su coste financiero y mostrando un rendimiento equivalente en auditorías de ciberseguridad.
«El factor precio está haciendo todo el trabajo aquí», argumentó Harpreet Arora, director de infraestructura de agentes en Vercel. «Cuando una tarea no requiere estrictamente el modelo más potente del mundo, los equipos redirigen el flujo al más barato que sea lo suficientemente bueno, y la reciente oleada de modelos procedentes de China está ganando esa disputa comercial».
El dilema estratégico y el freno regulatorio
Esta adopción masiva se produce en un escenario de fricción política entre las empresas tecnológicas y la administración estadounidense. A finales de junio, OpenAI se vio obligada a limitar el despliegue inicial de su serie GPT-5.6 a petición de la Casa Blanca, mientras que Anthropic enfrentó bloqueos temporales de exportación en sus modelos Mythos y Fable para evitar su uso por parte de ciudadanos extranjeros bajo órdenes ejecutivas de seguridad nacional.
Expertos de la comunidad de código abierto en Hugging Face advierten del riesgo geopolítico y operativo de esta polarización del mercado. Si las empresas estadounidenses se ven forzadas a elegir exclusivamente entre sistemas propietarios locales altamente costosos y con accesibilidad variable por la presión regulatoria, o arquitecturas abiertas chinas como única vía financieramente viable para mantener la rentabilidad de sus productos, la dependencia de la infraestructura asiática continuará consolidándose en el tejido corporativo de EE. UU.
Fuente: CNBC

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