Nueva Delhi, 19 de febrero de 2026. Lo que debía ser una fotografía protocolar en la Cumbre de Impacto de IA en India terminó convirtiéndose en uno de los momentos más comentados del ecosistema tecnológico global.
Durante la inauguración encabezada por el primer ministro Narendra Modi, 14 líderes empresariales y políticos fueron invitados a tomarse de las manos sobre el escenario. Todos lo hicieron… excepto dos: Sam Altman y Dario Amodei.
Los directores ejecutivos de OpenAI y Anthropic —las dos compañías privadas de inteligencia artificial más valiosas del mundo— evitaron el gesto, permaneciendo con los brazos cruzados y sin contacto visual. El momento fue captado en video y rápidamente se volvió viral en redes sociales en India y a nivel internacional.
Una rivalidad que va más allá del protocolo
El episodio simbólico refleja una competencia que se ha intensificado durante el último año. OpenAI está valorada en aproximadamente 500.000 millones de dólares, mientras que Anthropic ronda los 380.000 millones. Ambas compiten agresivamente en el desarrollo de modelos fundacionales, herramientas empresariales y soluciones de codificación.
La tensión tiene raíces profundas. Amodei fue parte de OpenAI antes de abandonar la compañía para fundar Anthropic, tras expresar preocupaciones sobre la dirección comercial de la empresa.
En 2026, la rivalidad se ha hecho más visible:
- Anthropic ha ganado terreno con su suite Claude Code, superando en adopción a herramientas equivalentes de OpenAI.
- OpenAI respondió fortaleciendo su ecosistema de desarrolladores y contratando talento vinculado a proyectos construidos con tecnología de Anthropic.
- La batalla narrativa llegó incluso al Super Bowl, donde Anthropic lanzó un anuncio criticando la posibilidad de incluir publicidad en chatbots de IA.
Altman reaccionó públicamente en X, defendiendo la idea de que modelos con publicidad podrían democratizar el acceso a la inteligencia artificial, calificando el anuncio de su rival como “engañoso”.
Más que un gesto incómodo
Aunque Altman declaró posteriormente que “no sabía qué estaba pasando en el escenario”, el gesto fue interpretado por muchos como un símbolo visible de la competencia estratégica que define hoy la industria de la IA.
El momento ocurre en un contexto en el que India busca posicionarse como actor clave en el desarrollo y regulación global de inteligencia artificial. La presencia simultánea de ambos líderes subrayaba la relevancia del mercado indio, pero el episodio terminó destacando la pugna entre Silicon Valley y sus nuevas dinámicas corporativas.
Competencia en plena aceleración
La disputa entre OpenAI y Anthropic no se limita a productos; abarca narrativa pública, estrategia de monetización y liderazgo moral en torno a la seguridad y el modelo de negocio de la IA.
Mientras OpenAI explora nuevas vías de ingresos —incluyendo potenciales formatos publicitarios— Anthropic ha reforzado su posicionamiento en torno a seguridad, alineación y modelos empresariales sin anuncios.
El “desaire” en Nueva Delhi puede parecer anecdótico, pero simboliza una rivalidad estructural que está redefiniendo el mapa tecnológico global. En una industria donde cada avance técnico puede mover miles de millones en valoración bursátil, incluso un simple gesto en una fotografía puede convertirse en declaración estratégica.
La inteligencia artificial avanza a ritmo acelerado; su competencia también.
Fuente: Bloomberg

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