SAN FRANCISCO – 28 de mayo de 2026 – Amazon ha tomado la decisión fulminante de dar de baja un sistema interno de puntuación que medía el uso de herramientas de inteligencia artificial entre su personal. La medida se adoptó después de descubrir que decenas de desarrolladores e ingenieros estaban inflando artificialmente sus métricas mediante consultas innecesarias y tareas automatizadas sin valor real, disparando los costes de infraestructura computacional de la compañía.
El servicio beta, denominado «Kirorank», evaluaba el desempeño de los empleados del gigante de los 2,9 billones de dólares basándose en su volumen de actividad dentro de la plataforma de desarrollo interna Kiro.
El fenómeno del «Tokenmaxxing»
La existencia de esta tabla de clasificación provocó un efecto perverso entre el personal: para escalar posiciones en el ranking, los empleados comenzaron a desplegar ejércitos de agentes de IA y bots autónomos para ejecutar tareas redundantes u ociosas. Esta práctica, bautizada internamente como «tokenmaxxing», consistía en inflar masivamente el consumo de tokens (las unidades de datos que procesan los modelos de lenguaje) a expensas del presupuesto de la empresa.
Dave Treadwell, vicepresidente sénior de Amazon, se dirigió al personal esta semana para anunciar el cierre inmediato de la herramienta, reconociendo que, aunque Kirorank nació con «buenas intenciones» para fomentar la adopción tecnológica, terminó provocando un derroche financiero insostenible.
«Por favor, no utilicen la IA simplemente por el hecho de utilizar la IA», advirtió Treadwell a los ingenieros, instándoles a enfocarse en construir mejores productos en lugar de acumular consumo de datos.
Presión interna ante costes en auge
A través de un comunicado oficial, Amazon confirmó la retirada del tablero: «El panel de control beta no era una herramienta formal ni aprobada, y desde entonces ha sido desestimado». Fuentes de la industria señalan que este comportamiento es el resultado directo de la presión interna, ya que Amazon había fijado como objetivo que más del 80% de sus desarrolladores utilizaran herramientas de IA de manera activa cada semana.
Este problema de «gamificación» o manipulación de métricas no es exclusivo de Amazon; se ha reportado que los empleados de Meta han incurrido en prácticas similares para escalar en sus propias tablas corporativas. El incentivo para vigilar el gasto es crítico este año: se prevé que Amazon ejecute un gasto de capital histórico de 200.000 millones de dólares en 2026, destinado casi en su totalidad a infraestructura de centros de datos e IA. Además, laboratorios estratégicos como Anthropic (cuyos modelos Amazon utiliza de forma masiva) han migrado sus tarifas hacia un modelo basado puramente en el consumo de tokens, penalizando drásticamente los excesos de uso.
Nuevas métricas basadas en la utilidad real
Para corregir el rumbo, Amazon abandonará la medición del consumo bruto de tokens y adoptará una nueva métrica denominada «despliegues normalizados» (normalised deployments). Este indicador evaluará únicamente las ocasiones en las que los ingenieros utilicen la IA para generar código que sea efectivamente útil, integrado y desplegado en producción.
La cancelación del programa subraya el choque frontal que viven las Big Tech entre su urgencia por demostrar una adopción masiva de la IA y la necesidad de mantener la eficiencia operativa tras las recientes olas de despidos globales.
Sobre Amazon.com, Inc. Amazon es una compañía global de tecnología enfocada en el comercio electrónico, la computación en la nube a través de AWS, el streaming digital y la inteligencia artificial, comprometida con la eficiencia de sus operaciones a escala global.
Fuente: Financial Times

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