La ingeniería de software concentra prácticamente la mitad de toda la actividad de agentes de inteligencia artificial, mientras que sectores como salud, derecho, educación y finanzas apenas superan participaciones marginales. Así lo revela el estudio más amplio publicado hasta la fecha por Anthropic sobre el uso real de agentes en producción.
El dato es contundente: el 49,7% de todas las llamadas a herramientas de agentes en su API provienen de ingeniería de software. El resto del mercado se distribuye entre 16 verticales distintas, ninguna con más del 9% de participación individual. Salud representa cerca del 1%, derecho 0,9% y educación 1,8%.
Para muchos analistas, no es una señal de saturación. Es una señal de territorio virgen.
Un mercado concentrado… y uno completamente abierto
Mientras la ingeniería de software se consolida como el primer gran caso de uso masivo de IA agencial, el resto de industrias permanece prácticamente inexplorado.
El análisis sugiere que el fenómeno no responde a limitaciones técnicas, sino a barreras de implementación, confianza y gestión del cambio. En otras palabras, la capacidad tecnológica ya existe; lo que falta es integración profunda en flujos de trabajo específicos.
El estudio indica que los modelos actuales pueden resolver tareas equivalentes a casi cinco horas de trabajo humano. Sin embargo, en la práctica, incluso las sesiones más largas —en el percentil 99,9— apenas alcanzan los 42 a 45 minutos.
Esa brecha entre lo que la IA puede hacer y lo que los usuarios le permiten hacer es, según el informe, una de las mayores oportunidades de producto del momento.
La confianza crece, pero también la supervisión
Entre octubre de 2025 y enero de 2026, la duración de las sesiones más largas casi se duplicó, pasando de menos de 25 minutos a más de 45 minutos. Paralelamente, la tasa de éxito en tareas complejas también se duplicó, mientras que la intervención humana promedio por sesión disminuyó.
Sin embargo, el hallazgo más interesante es que los usuarios experimentados no necesariamente intervienen menos: intervienen de manera distinta.
Los nuevos usuarios interrumpen cerca del 5% de los turnos, mientras que los veteranos lo hacen en torno al 9%. La diferencia radica en la estrategia. Los principiantes aprueban paso a paso; los expertos delegan y supervisan activamente, interviniendo solo cuando es necesario.
Anthropic subraya que la autonomía de los agentes no es una propiedad estática del modelo, sino un fenómeno “coconstruido” entre modelo, usuario y producto.
Seguridad y regulación: más supervisión no siempre es más protección
El informe también arroja datos relevantes en materia de seguridad:
- El 73% de las llamadas a herramientas cuentan con participación humana.
- Solo el 0,8% de las acciones son irreversibles.
- Los usos más riesgosos suelen estar en entornos de prueba y evaluación, no en producción real.
Los investigadores advierten que imponer requisitos regulatorios como “aprobación humana obligatoria para cada acción” podría generar fricción significativa sin necesariamente mejorar la seguridad.
La clave, según el estudio, no es frenar la autonomía, sino garantizar mecanismos eficaces de supervisión e intervención.
El verdadero tesoro: la IA vertical
Si el software horizontal ya está capturado, el verdadero potencial estaría en la IA vertical.
Sectores como salud, derecho, educación, logística, construcción y servicios financieros enfrentan flujos de trabajo complejos, marcos regulatorios estrictos y estructuras organizacionales resistentes al cambio. Precisamente esas fricciones son las que pueden convertir soluciones especializadas en negocios altamente defendibles.
El informe plantea una tesis ambiciosa: si el SaaS generó más de 170 unicornios en las últimas dos décadas, cada uno de esos podría tener un equivalente en IA vertical. Y potencialmente más grande, porque no solo automatiza software, sino también operaciones humanas.
Un mapa del tesoro para fundadores
El mensaje implícito es claro: la mitad del mercado ya está definida. La otra mitad aún no tiene dueño.
La ingeniería de software dominó la primera ola de agentes de IA. Pero las próximas oportunidades podrían surgir en industrias donde la adopción apenas comienza y donde la combinación de conocimiento sectorial, integración de datos confidenciales y gestión del cambio puede crear ventajas competitivas profundas.
Los modelos ya pueden trabajar durante horas. Los usuarios todavía los detienen antes. Esa brecha sugiere que el mercado no está saturado: apenas está empezando.
Fuente: Garry’slist

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